Cuando realiza el procedimiento de un masaje tailandés, es importante comprender que experimentará algo de dolor si nunca lo ha realizado antes. El tratamiento en sí implicará algo de dolor debido al uso de presión en las manos y los codos. Aunque algún tipo de dolor causará malestar, el resultado es un alivio del estado del cuerpo, y eso es lo que todo cliente quiere experimentar.
Viéndolo, hay varias culturas alrededor del mundo que pueden apreciar los masajes tailandeses y al mismo tiempo no gustarles. Francamente, todo se reduce a la preparación del cliente al momento del procedimiento. Si el cliente descansa lo suficientemente bien antes del masaje, no debería haber ningún problema.
Algunos ejemplos que se pueden analizar se encuentran en Asia, donde muchas personas experimentan un dolor profundo pero disfrutan la idea, ya que proporciona alivio al cuerpo. Como los asiáticos están acostumbrados al dolor durante los masajes desde una edad temprana, desarrollan tolerancia al dolor. Por otro lado, cuando miramos a la gente en Occidente, como en Francia o Alemania, una vez que se alcanza la tolerancia al dolor, inmediatamente se convierte en una experiencia incómoda que termina en mal humor para los clientes.
Dicho esto, es imperativo que el terapeuta comunique todos los detalles con el cliente para asegurarse de que la experiencia en sí sea excelente tanto para el cliente como para el terapeuta.