Cuando un cliente participa en una sesión de masaje tailandés, el masajista experimentará ver al cliente en una liberación emocional y traumática que puede ocurrir, como estallidos de risa, llanto, gritos, etc. Puede que le parezca una experiencia poco ortodoxa, pero en realidad es el resultado de un proceso saludable y de limpieza para el cliente al liberar la tensión psicológica y emocional que se almacena dentro del cuerpo.
El terapeuta de masaje puede resolver esto antes de la sesión comunicándose con el cliente y entendiendo los motivos de la visita. Aquí es donde es importante que el masajista sea cuidadoso y comprenda las áreas que deben abordarse al realizar el masaje. Aquí está la lista de síntomas que pueden ocurrir durante la sesión y las áreas para las que debe estar preparado:
- Llorando o riendo
- Tos
- Gritar o chillar
- Calambres musculares
- Sensación de cosquillas
- Sensación de náuseas y vómitos.
- Molestias extremas que obligan a suspender la sesión de masaje.
- Excitarse y/o tener un orgasmo
- Sudoración intensa
- Sensación de frío o calor
- TEPT por experiencia traumática al ser tocado